The best way to find yourself is to lose yourself in the service of others.
Gandhi.
Su hora de entrada, si no llega tarde, es de 9 de la mañana, es una muchacha de estatura media, morena, de ojos negros al igual que su cabello que es lacio y largo, pero en esta muchacha, de la cual ignoro su edad, encuentro que su sonrisa que es sincera y servicial y su voz es suave y acata cada orden a la perfección.
Recuerdo pocas cosas de la noche anterior, solo sé que aun estaba vestida con la misma ropa con la que me desperté: un pantalón de mezclilla y mi blusa favorita de manga larga gris, y tenía un frio y un sueño devastador. Eran las 2 de la madrugada y yo seguía feliz platicando con el niño que literalmente me quita el sueño, cuando de repente abrí los ojos y los rayos del sol de las 11 am del día siguiente se colaban tímidamente entre mis cortinas iluminando mi cara.- Carolina voy al súper con tu papá, vigila a tus hermanos por favor, no quiero que te duermas de nuevo en cuanto salga por esa puerta como de costumbre, caro, ¡CAROLINA me estas escuchando!- me levante lo más rápido que pude a pesar que el sueño me susurraba al oído que no le hiciera caso y que volviera con él.- Si mamá, claro que si - ... Lo siento sueño, hoy no será.
Para no quedarme dormida de nuevo agarre "El niño con el pijama de rayas" de John Boyne, y seguí donde me había quedado, cuando entonces entro Jaqueline y vacio la basura de mi bote en una bolsa de basura.- ¿Te acabas de levantar?-. Bueno era algo obvio pero yo suelo ser muy educada con la gente de servicio, porque me agradan, no todas pero ella si.- Si que flojera, pero bueno-, conteste tallándome los ojos como acostumbraba al levantarme.
Mi estomago pedía comida con desesperación, así que deje el niño del pijama y baje por algo rico para saciar mi hambre. Baje las escaleras y vi mi refrigerador color chocolate que tanto le gusta a una de mis mejores amigas, abrí el refri, registre todos los cajones y regrese al refri como si por abrirlo por segunda vez fuera a aparecer por arte de magia algo nuevo y delicioso que pudiera comer.-¿Abriste el refri?-, me gire exaltada, pero me calme al ver que era ella observándome con sus grandes ojos negros.- Si es que tengo hambre pero no hay nada, por eso mi mami fue al súper- conteste algo extrañada por la pregunta, -Abrir el refri al levantarte hace mal- ¿Jaqueline es medica? bueno eso fue de lo más extraño pero comúnmente ellas suelen saber muchas cosas que nosotros desconocemos, como alivios caseros entre otros remedios. -¿De verdad? ¿Por qué?-. - Bueno porque te puede dar pulmonía, dolor de garganta, te puedes enfermar, o dolor de pies- no sé si de verdad le hice caso o por amabilidad cerré inmediatamente el refri y decidí comerme unas galletitas Ritz que habían en un cajón que ya había registrado, y subí de nuevo a continuar con la lectura.
Jaqueline seguía haciendo los deberes de la casa con una rapidez sobre humana, bueno exagere un poco pero ¡valla que era rápida!, limpiaba muy bien, mientras tanto yo estaba con mi hermanito menor jugando una épica partida de continental. - Caro apostemos algo- me dijo con esa voz que seguía siendo suya desde que tengo memoria, una voz de niño pequeño a pesar de sus 8 años bien cumplidos, -mmmm no, nunca cumples lo que apuestas- era cierto, era un niñito muy tramposo y yo lo había aprendido por las malas. - Dale tu me haces un collage y yo lo que tú quieras-, la verdad no quería nada de mi pequeño hermano pero sabía cómo apenarlo hasta convertirse en un jugoso tomate rojo. -Está bien será divertido, tu le das un beso a Julie-, puso cara de que lo pensaba 2 veces pero muy seguro de sí mismo acepto el reto. Jaqueline entro sin hacer ruido al cuarto a trapear cuando me acorde de mi madre, yo solo sabía que Jaqueline era el nombre de aquella muchacha prácticamente desconocida que limpiaba en esos momentos mi cuarto, la verdad siempre me cuestione sobre si de verdad era ese su verdadero nombre o los delirios de mi mama o su mala memoria la habían bautizado con ese nombre ignorando completamente el verdadero, así que me arme de valor y le hice la pregunta que terminaría con un poco de lo que ignoraba de ella. - Jaqueline ¿De verdad te llamas Jaqueline?-, ella soltó una risita tímida y contesto - No, no me llamo Jaqueline-. MAMÁ ESTABA EN GRAVES PROBLEMAS, desde que la muchacha, de la cual ahora ignoraba todo sobre ella, entro a trabajar a la casa, mi madre siempre se había dirigido a ella con el nombre de Jaqueline. -Entonces ¿Cuál es tu verdadero nombre? le pregunte a la extraña, -Lizbeth- ¿Que tiene que ver Jaqueline y Lizbeth? Yo lo sé, ABSOLUTAMENTE NADA, de verdad que mi mamá tenía mala memoria. -¿y por qué no le dices a mi mamá que Jaqueline no es tu nombre? -Bueno porque a la señora siempre se le olvida, se lo he dicho otras veces pero pues se le termina olvidando siempre, una vez me dijo Elisabeth, pero bueno termino diciéndome Jaqueline.- Todo se había convertido en una escena de "El diablo viste a la moda" (para lo que no lo hallan leído el libro espero hayan visto la película) mi madre era ahora Miranda Priestly quien llamaba a su asistenta Emily a pesar de llamarse Andrea, en este caso Jaqueline era Emily, o mejor dicho Andrea.- Pero me pueden decir Lisi, así me dicen en mi casa-, bueno Lisi era mas fácil de recordar, - que pena Lisi perdón, no te preocupes le diré a mi madre que ese es tu verdadero nombre, aunque va a ser un poco difícil decírtelo pues ya nos acostumbramos a decirte Jaqueline-.
Una vez aclarada mi duda decidí conocer un poco más a Lisi, mientras ella limpiaba mi cuarto y yo estaba en mi lap, esperando a que doña inspiración llegara en cualquier momento, surgió una pregunta de la nueva Lisi al descubrir el piano en mi closet -¿Sabes tocar?-. -Bueno la verdad es que si se pero muy poco- le conteste. -Uno de mis hermanos igual sabe- ¿Lisi tenía hermanos? bueno ya teníamos de que platicar, -Que bien me imagino que es mejor que yo , ya que no se mucho pero de que se, se-, - si él tiene un grupo de música- me pareció interesante así que decidí seguir la plática, -También se tocar guitarra, pero se la preste a una amiga- ella dejo de limpiar y clavo sus ojos de nuevo en mi, -otro hermano mío igual sabe e igual esta en el grupo-, -¿cuántos hermanos tienes?-, ella pensó un poco y dijo que tenía 5 hermanos, le pregunte que si ella cantaba y me dijo que a veces - tienen un reconocimiento de que tocan- y yo le dije - ¿A si ? que bien que bien-, y le sonreí ella termino mi cuarto y se fue, ahora yo sabía un poco más sobre ella que viene a la casa 2 veces por semana.
A pesar de que su turno termina a las 4 tiene la costumbre de terminar rápido e irse antes, así que hoy vi por la ventana como se iba la misma muchacha de estatura media, morena, de los ojos negros al igual que su cabello que es lacio y largo, de sonrisa sincera, servicial y voz suave, que llego a las 9 de la mañana siendo Jaqueline pero a las 2 de la tarde, la hora en la cual salió de la casa su nombre cambio, su nombre es Lisi.
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