8 sept 2011

Anthony


Ahí estaba Él, apoyado contra una alta columna de estilo griego cuando volví la cabeza para observar detalladamente mejor el lugar donde me encontraba, un recibidor enorme con espejos tapizando el alto techo y el piso realmente lustroso, una soberbia escalera era el llamativo principal del cuarto y en las paredes colgaban cuadros que me eran desconocidos, tenia puesto un sombrero negro parecido al que llevaría un bueno mozo, solo que nosotros sabemos que el no es esa clase de caballero en lo absoluto, y temblé, temblé de miedo pensando en que pasaría en esta ocasión y espere ahí parada, pidiéndole a mi suerte que jugara bien mis cartas pasa salir ilesa una vez más, pues en este mundo, el mundo de mis sueños, el de mi bizarra cabeza, siempre hay que tener un As bajo la manga si se quiere hacer una gran jugada.

Tenía baja la mirada y la subió a la mitad, como esa típica escena donde el galán se baja los lentes y ve a la supermodelo que tiene enfrente, solo que en este caso se trataba de mi persona, -¡Carolina!- dijo muy animadamente, -¿Cómo es que te encuentras por aquí?- Yo pensé antes de hablar, pues se me hacia rarísimo que me hablara de manera tan animada y coloquial fuera de cualquier forma de acertijo y sin notas de desdén al hablar, - bueno a decir verdad, no lo sé, debe ser seguro un sueño mas -, cuando lo voltee a ver por segunda vez el elfo comenzó a caminar hacia mi mientras intentaba leerme la cara, tenía una rosa al final de la mano, -Bueno ya que te vas a quedar aquí un rato, ¿por qué no eres tan amable de acompañarme a ver lo que tengo en una bolsa allá arriba? Eres la persona indicada para darme una buena crítica… perfecta-, dejo caer la rosa roja a mis pies, me quede en blanco, las anteriores ocasiones donde habíamos estado los dos solos en un mismo lugar o en este caso habitación había tratado de matarme o mantenerme cautiva a su lado, y esta vez no iba a caer, pero ¿Qué más podía yo hacer en ese momento? Una negativa no es lo que él deseaba escuchar salir de mis labios, así que como la suerte ya estaba echada solo me quedaba participar en su juego y ganarle, -Dime ¿Qué clase de bolsa es aquella que escondes escaleras arriba? Es una bolsa normal o es mágica, o es… -, -No comas ansias, te empacharas, eso es muy malo, y no te conviene ¿sabes? Te diré que hay todo un arcoíris ahí dentro, solo es un instante, me acompañas y regresamos, ¿Qué dices?- No tuve más remedio que acceder, -Te acompañare si antes me dices tu nombre, no es justo que tu estés enterado el mío y yo desconozca el tuyo-, se quedo callado y noté un indicio de preocupación o duda en su reacción, no esperaba que lo condicionara o que le preguntara su nombre, -Yo suelo tener muchos nombres en tu mundo, pero aquí, en el mío o más bien, en el nuestro, podrás llamarme Anthony- Me pareció un nombre indicado para su elegante figura y forma de ser, camino hacia mí me tendió la mano esperando que le diera la mía y subimos juntos las escaleras.

Sentí que toda una eternidad se escurría debajo de mis pies con cada paso que daba, las escaleras parecían interminables y él, sujeto de mi mano, escalón a escalón parecía más desesperado por llegar, y con cada segundo empezó a acelerar hasta que sin verlo venir estábamos corriendo cuesta arriba sin parar hasta que en un movimiento rápido pero suave sujetando fuertemente mi mano me trajo hacia a él y se detuvo en seco, -Hemos llegado-, estábamos de pie frente a una gran puerta de madera color oscuro, podía ser café pantanoso o negro noche sin estrellas,
-Después de ti- y la puerta se abrió mientras cantaba un rechinido que me puso los cabellos de punta.

Dentro del cuarto estaban los más loco utensilios, todo atiborrado de artefactos antiguos, había un sin fin de jaulas con pájaros color amarillo sol, azules real, verde pasto y rojo sangre por doquier, acordeones, un piano, violines, un chelo y sobre todo tenía una pared con 3 grandes espejos separados entre ellos. Mientras yo contemplaba el cuarto entero, y el paisaje a través de una enorme ventana entre unas cortinas realmente bellas, Anthony apareció vestido como un mago era una combinación de estilos entre Tim Burton, Panic At The Disco y La naranja mecánica, pero no era copia de nada que yo haya visto antes, -Bueno tendrás que cambiarte para poder comenzar, a través de los espejos están las ropas que he me tome la libertad de escoger para ti- ¿A través del espejo?, ¿Se tomó la libertad de escoger para mí?, entonces sabia o esperaba mi llegada, en cuanto a la primera de mis preguntas, los espejos no pueden traspasarse, pero como ese era mi mundo ahí estaba yo como en Harry Potter traspasando la pared, y en efecto al otro lado había un vestidor enorme lleno de disfraces pero uno solo colgado frente de mi, ese era el que debía yo de ponerme, era un vestido blanco parecido a el vestido de Alicia y un vestido de novia con tiras anchas como que de elástico y tenía unas manguitas como de Alicia. Cuando salí del vestidor y estaba en el lado inicial del espejo, mire mi reflejo viendo como me quedaba el vestido, y mientras ajustaba aquí y arreglaba allá, Anthony apreció detrás de mí, me tomo de los hombros, se acerco a mi oído, -Así no querida, recógete el cabello-, -¿Sujeto en un chongo?- le pregunte, -¡No! en una coleta-, entonces me quite uno de los lazos que tenía el vestido y me amarre el cabello en una cola alta y lo amarre haciendo un moño al final que tenia forma de orejitas de conejo blancas, mi vestido y yo éramos de un blanco inmaculado.

-Bueno ¡Comencemos!, lo primero que debes de hacer es vendarte los ojos con esta cinta negra, déjame ayudarte- se acerco con la cinta que era de una textura algo transparente así que podía mirar y no quedar completamente a oscuras y la ató a la altura de mis ojos, -Ahora te daré muchas vueltas, pero primero mete tu mano en la bolsa y saca algo que deseas- abrió la bolsa de terciopelero gargoleada por la cual habíamos subido en primera instancia, y pensé en muchas cosas que podría desear en ese momento pero con la cabeza en blanco de tanto pensar metí la mano y saque unas zapatillas rojas de ballet, quede boquiabierta, -¿Son de tu completo agrado cierto?, ¿Son perfectas y preciosas, no es así?, ¿y no acaso son tuyas ya, ahora?-, gire para verlo mejor, me estaba sonriendo complacido de los poderes de su bolsa y seguro igual de su buen gusto -¿Qué estas esperando? ¡Póntelas!-, me acerco una silla y me senté en ella, me puse la primera zapatilla y calzó en mi de manera perfecta, ate las cintas, me puse la segunda y una vez lista me pare y Anthony puso a andar un viejo clavicordio que hizo sonar una música bellísima, -No olvides que aun debes de dar vueltas-, y como si las zapatillas tuvieran vida propia empezaron a bailar conmigo y no podía detenerlas, Anthony yacía sentado en la silla donde había estado yo antes, viéndome bailar la melodía que había puesto, mientras las zapatillas hacían pasos por mí que no podría hacer por voluntad, foetes y pirúes,  hasta que quede muy mareada como era de esperarse, - Es hora de jugar a cortar el vestido de Alicia-, me siguió con unas tijeras de plata relucientes, dando saltos y vueltas con gracia y facilidad, y parecía que bailaba a mi lado mientras entre paso y paso iba cortando partes del vestido haciéndolos desaparecer, cortó lazos, elásticos, tela, y todo lo que al paso de la tijera se interpusiera, hasta que termino la música y el vestido largo término algo más corto y descubierto, parecido más ahora al de una bailarina que al de una novia, y el peinado que antes tenía cambio a un recogido griego adornado aun con la cinta pero ya no eran orejitas sino un pequeño lazo discreto de encaje blanco con un rubí en el centro.

Me senté en el suelo de madera para lograr recuperar la respiración al terminar el baile, Anthony acerco la bolsa de nuevo y dijo: - Es hora de que la magia se convierta en realidad- se sentó en el suelo enfrente mío -Yo tendré unas cartas y cada vez que la lámpara se encienda, tendrás que hacer lo que la carta o yo te digamos-, a lado de él había una lámpara larga que se prendía tirando de una cadenita,- Pero ¿Cómo sabré que la lámpara está encendida, si aun tengo la cinta en los ojos?-, -Bueno supongo que tendrás que adivinarlo- y después le dio un golpecito a mi nariz. -Toma aquí está tu carta- mi carta decía “conversación entre pugs” me reí mucho en ese momento y al encenderse la lámpara empecé a hacer como un pug, me dio otra carta “Ruiseñor” y cante armonías que nunca me hubieran salido bien fuera de ese mundo, Anthony estaba deleitándose de la orquesta de sonidos que había creado, así que después de un tiempo me hizo callar.

Anthony se acerco a mí, aun de frente, y me quito la cinta de los ojos, la cual desapareció antes de tocar el suelo, se sentó de rodillas frente a mí, saco una carta de su bolsillo, - Dime ¿Qué color es esté? se que te gusta-, me dio una carta de decorado rojo como una baraja común y corriente pero por el frente era blanca con una mancha de oleo de color…-Azul, es azul pavo real-, -Muy bien ¿y esté?, se que es tu favorito-, y sin mirarlo dije –¡Rojo!-, -¿y este y este y este y este……?- y una a una muchas cartas con gotas de oleo aun frescas fueron cayendo en mi vestido blanco que empezó a pintarse de colores, -Te dije que había un arcoíris ahí dentro, ¿No es así?- Lo mire y me atreví a sonreírle, no era tan malo después de todo, se había comportado de buena manera conmigo y todo estaba yendo bien o eso creía hasta que al devolverme la sonrisa estuvo cargada de malicia y dobles intenciones, -¿Aun quieres que me quede a tu lado verdad?-, Me pare rápidamente del suelo y antes de dejarlo responder salí corriendo hacia la gran puerta de madera, -¡Espera!, ¿Qué acaso no te han gustado mis regalos hacia ti? ¿Y no pasamos un tiempo agradable juntos?, quédate a mi lado y veras como todo es más fácil, pues lo bello debe estar enjaulado, ¿No ves todos esos pájaros en sus jaulas?- Conseguir abrir la puerta después de forcejear las manijas y la abrí de par en par, mientras Anthony me perseguía, -No quiero quedarme como esos pobres aves tuyas en sus jaulas por siempre, a un humano no se le hace eso ¿Qué quieres de mi?, ¡Tu pareces tenerlo todo!- Empecé a bajar las escaleras cuidando de no tropezar, -Yo, yo quiero algo que no puedo tener, quiero de ti tu corazón, eso es lo que me falta-, -No puedes tenerlo sin que yo viva y no te dejaría que lo tuvieras en un cofre, o me quedara viva a tu lado-, -y por eso tienes que quedarte, ¡Se mía o muere!- saco de su traje las tijeras de plata y las sostuvo en alto en una mano y con la otra hechizo las zapatillas para que se soltaran sus cintas y se enredaran haciéndome caer.

Rodé por las escaleras hasta llegar al piso y por más que intentara pararme no me respondía el cuerpo, Anthony se quedo de pie a lado de mí, observándome tirada en el suelo, -Ves, te has hecho daño- se agacho, tomo un rizo de mi cabello y lo corto con las tijeras, atándolo con un pedazo de encaje de mi vestido, -No importa que pase ahora, siempre que quiera vas a tener que volver-, empezó a subir las escaleras mientras veía como un tesoro el pedazo de cabello que me había arrebatado sin poder impedírselo.

Me desperté como muchas veces, pero sin sudar, ni gritar o llorar, eso lo hacía diferente de muchas otras, seguía viva y Anthony parecía haberse olvidado de lo que deseaba conformándose con un riso, me pare y fui a mirarme al espejo, me gire de espaldas y me pareció notar que un mechón de mi cabello estaba disparejo, un poco más corto que el resto…. ¿Podría ser eso prueba alguna de lo que paso la noche anterior? Anthony era real en un mundo donde nada es lo que parece. 

Es real en mi cabeza.

21 jun 2011

Vida Mia



Porque eres hermosa y salvaje, das como quitas, piadosa y rencorosa, te quiero así bella, fresca, altanera y orgullosa, fatal, morfina fina a los que te desprecian, a los ojos que no te saben mirar. 

Apreciarte es don que se aprende con los años, con tropezar y caer, tener el valor, como pocos, de pararse, y con la frente en alto y a paso firme seguir tomándote de la mano sin saber cuándo caer nos dejaras de nuevo.

Divina musa inspiración, estudiosos varios nombres te han dado, nadie es dueña de ti, besas como golpeas, hay que saberte tratar y aprovechar cuando eres buena con nosotros o más tarde podremos arrepentirnos, oh tu bellísima dama sin forma, con tiempo límite, dorada cascada, elixir.

Lo más bello de ti es que tienes fin, así que preciosa, el día que en mi lecho este, esperando ansiosamente volverte a ver, reconóceme, déjame dormir eternamente y guárdame contigo, recordándome, con el ultimo de mis alientos, Vida mía.

Renato's Secret


"Underwear makes me uncomfortable and besides my parts have to breathe."
Jean Harlow

Como lo prometido es deuda, he aquí el sueño que tuve hace unos años...

Nos encontrábamos Tess y yo en la Plaza Universidad en Campeche, fuimos a dar una vuelta la lleve para que la conociera. Fuimos a la tienda de mi abuelita saludamos a Raquel y nos dispusimos a jugar un rato a las maquinitas de mi abuelo, todo estaba perfecto excepto por al remodelación que la hacía parecer un poco a Recorcholis había como un rio artificial que separaba un área de juegos de otra y se cruzaba por un puente.

Todo estaba bien y estábamos divirtiéndonos bastante, pero en eso nos encontramos con un amigo, Sergio A. -Tess, Caro...! Renato las está buscando como si fueran criminales! ...- Reni era el director de la secundaria de mi escuela y eso estaba ya muy raro ¿Que hacia el buscándonos y con tanta desesperación? -... igual Charlie esta con el ayudándolo a encontrarlas - ¿y Charlie? ¿Qué querían? - De verdad- dijo Tess -Si, saben que, dijo algo de que se robaron unas tangas - ... UNAS TANGAS, ni siquiera uso, no se tess pero no lo creo - Mira nunca he robado y si fuera a robar, te juro que no me robaría unas tangas Sergio -, -¡Miren ahí están!- dijo Sergio apuntando hacia la entrada y efectivamente ahí estaba Renato con un Megáfono y Charlie buscando por todos lados algún indicio o rastro de nuestra presencia en el lugar - ¡Rápido por aquí! - Sergio nos empujo hacia el rio artificial - Ahora tomen aire, contengan al respiración - y sin mucho tiempo ya estábamos bajo el agua, y no podíamos salir a flote ya que cada mano de Sergio sumergía la cabeza de una de nosotras, ninguna había tomado el aire suficiente para soportar tanto tiempo debajo del agua, solo esperaba que no muriéramos ahogadas.

Renato prendió el megáfono, se lo puso en la boca y dijo - Carolina Rubio y Tessy Ortiz se que están ahí y sé que ustedes se robaron esas tangas y exijo como autoridad que las devuelvan, así que tienen 1 min para salir de su escondite sino sufrirán las consecuencias - Sergio seguía sumergiéndonos, no íbamos a salir en un min y Renato lo sabia al igual que Charlie, así que fue menos de un min - Bueno, bueno ¿Así quieren jugar? pues bien les juro que no me iré de aquí hasta que aparezcan esas tangas, no ampo si tengo que registrar cada tiempo, será lo último que haga pero esas tangas tengo que conseguirlas - y así se fue cuando el ultimo gas de aire dejaba mis pulmones y me sentía desfallecer, Sergio nos saco del agua.

Tess y yo, hiperventiladas empezamos a preguntarnos por qué rayos le urgían tanto unas tangas a Reni, o era un depravado o eran suyas o quién sabe, pero algo era seguro nosotros no habíamos robado esas tangas. -Tess quédate con Sergio, ahorita regreso por ti - y me fui corriendo a la tienda con Raquel en busca de mi abuelita que ahí se encontraba, apenas llegue ella se me adelanto - No puedo creer que lo hicieras - me dijo con lagrimas en los ojos, - yo, ¿que hiciera qué exactamente? -, - Robarte las tangas de los caza muñecos -, -Abuela no hay caza muñecos de tangas en las maquinas de mi abuelo y lo sabes-, - ¿Cómo pudiste?, ¡por que las robaste! - y así siguió acusándome y supe que no llegaría a nada n la sacaría de su error así que seguí corriendo en busca de más ayuda.

Mientras corría sin rumbo fijo, me di cuenta que a lo lejos una niña pequeña corría hacia mi dirección y al llegar a mi me dijo - Ayúdame por favor un secuestrador viene detrás de mi, ayúdame, ¡escóndeme! - estaba llorando y yo no sabía qué hacer, si la ayudaba e iba con los guardias de la plaza me atrapaban sino secuestraban a una pequeña, -Ve a la tienda Teen donde venden cosas de @nix, corre y escóndete dile a Raquel que te mande yo y te deje esconderte arriba y no salgas hasta que vaya por ti y te avise que no corres peligro - me agradeció y corrió, y yo seguí mi camino ahora topándome con el secuestrador que me había visto con la niña y trato de alcanzarme para saber donde estaba.

Corrí, y corrí hasta llegar a la puerta llamando a gritos al guardia, ya no me importaban las supuestas tangas robadas, ahora una niñita dependía de mi y el secuestrador me haría daño hasta saber el paradero de la niña, y ahí estaba su coche y el dentro, siempre cuando se le necesita su coche eternamente sucio, Armando mi mtro. de música, me vio correr como una loca desquiciada hacia su coche y el abrió al puerta y yo me lancé para aterrizar en el asiento delantero alado de el. -Tienes que ayudarme... - y le conté toda la historia mientras él le daba la vuelta al estacionamiento, -No te preocupes eso lo solucionamos ahorita- y al terminar de decir eso acelero entrando de lleno con su camioneta en la plaza, ahora si iba a morir.

Condujo a todo velocidad mientras le daba indicaciones de donde tenía que ir, y después de esquivar peatones y desafiar  a la muerte llegamos a la tienda donde salvó a la niña y la llevó con su madre, yo aun tenía el problema de las tangas y regrese a las maquinas por Tess.

Tess seguía con Sergio platicando de quien sabe qué y mientras caminaba hacia ellos sentí una mano que sujetaba mi hombro y me daba la vuelta, solté un grito ahogado, eran Reni y Charlie, haciéndome mil preguntas de las tangas mientras Sergio y Tessy jalaban de uno de mis brazos, me iban a partir justo por la mirada.

Desperté en casa de Tessy, no había pasado nada, estábamos en Mérida y ella se iba levantando de a poco, -Tessy, acabo de tener el sueño más raro del mundo ¿Qué crees que soñé? -

20 jun 2011

Oración por los Adolescentes

Señor hoy te agradezco por haberme dado un día más de vida, un día más en el que puedo esforzarme por ser una mejor persona y mejorar en lo que pueda a mi persona, al mundo y a los que me rodean.
Te puedo empezar a pedir por todas las personas necesitadas, los que pasan guerra, hambre, desastres pero hoy te quiero pedir por nosotros por los adolescentes. Señor estoy segura que creaste esta etapa de la vida para que fuera la que definiría a los hombres a futuro ya que todo lo que te pase en esta etapa en donde te formas y desarrollas repercute después. Te pido por la gente que toma y que fuma, por la gente que se droga y se hace daño, por las personas con baja autoestima, por las minorías, por los etiquetados, por los que pasan por muertes, divorcios y separaciones, te pido por los que truenan por los que están entre la espada y la pared y no ven una salida, te pido por los que piensan en quitarse la vida por su desesperación, te pido por lo que se rinden por los desanimados y los confundidos. Señor ilumínanos por que necesitamos de tu guía, tu compañía de tu hombro para llorar y de tu mano para seguir caminando enséñanos a pararnos más de 3 veces sacudiéndonos el polvo escupiendo donde nos caímos y seguir con la frente en alto como tú, a no rendirnos y perseguir nuestras metas y sueños, por qué se gasta más tiempo contando los problemas que ocupándonos de ellos. Te agradezco por dejarme vivir un día mas para crecer y darme cuenta que aunque el mundo es difícil no hay que olvidar que es bello y vivir no es una casualidad, estamos rodeados de cosas y personas hermosas que ayudan a hacer nuestro caminar más ligero, como los amigos, nuestros maestros, orientadoras y seminaristas, nuestros padres y familias nuestros hermanos pero sobre todo nosotros mismos, y por eso no estamos solos,  y te tenemos a ti por que se que tu no nos das pesos que no podamos soportar, haznos crecer y madurar para ser hombres y mujeres de bien, para ser más fuertes y dar la otra mejilla a la vida. Amén.

El Pianista


Esta historia es tuya...


En el centro de la ciudad, patrimonio cultural, de Campeche, hay una academia de danza a la cual, como tradición de antaño, todas las niñas al llegar a la edad suficiente para poder mantenerse por sí mismas en equilibrio contra el suelo deben ingresar a ella.

Dicha academia es altamente reconocida, ganadora de premios en lugares como Praga, interpretando festivales de clásicos Disney y clásicos de clásicos, auque claro no está de mas el show que se roban de las vegas pero no por eso menos espectacular.

"Ana Rosa C. de B." he aquí el nombre de la misteriosa academia de los párrafos anteriores pero ¿Raro nombre para una academia de ballet, no es así? Bueno querido lector heme aquí dispuesta a contarte la historia de esta Campechana.

Ana Rosa solía ser una bella bailarina de ballet en sus años dorados, delgada flexible, con suave caminar como si sus pies ligeros sobre nubes pasaran, gracia, belleza de porte, incomparable al bailar siendo maestra y prima ballerina en el escenario del teatro de la ciudad "Teatro de Paula Toro" o "Teatro Toro", para los amigos, cofre de tesoro de un sin fin de leyendas que mantiene al borde de las lagrimas y ahoga los gritos de las pequeñas bailarinas traviesas que husmean por ahí, pero ya será en otra ocasión.

Con el paso de los años, como a todos los humanos, Ana Rosa envejeció, perdió su extrema delgadez y su voz de miel, el color de sus cabellos recuperándolo con toques de pinturas artificiales, tornó de una bella bailarina, a una señora de talla con voz ronca y pesada que recuerda a sus jóvenes alumnas pagar sus colegiaturas para poder tener camioneta nueva.

Así solo queda el recuerdo de lo bello de aquella ya vieja mujer en la memoria de sus antiguas alumnas, como mi madre, y el grabado de su nombre en la banqueta a la entrada de la academia.

Relataré a continuación un poco más sobre la estructura de la academia; 2 entradas, en la principal un joven cubano de rizos por cabellos y sonrisa contagiosa esta siempre vociferando el nombre de las niñas cuando sus madres las van a recoger atascando el trafico del centro de la ciudad, la 2da entrada da a la dulcería donde Susie, si mal no recuerdo le provee a las niñas carbohidratos para que no desfallezcan. Las paredes tapizadas por las fotografías de ex bailarinas, obras presentadas, recortes de periódico alabando la gracias y destreza de bailarías al ejecutar con precisión, perfección y belleza los actos y "Solos". En este lugar lleno de recuerdos hay unas antiguas y cómodas sillas donde algunas madres esperan a sus hijas con revistas o hablando, como es común de campechanas, del más reciente chisme de la gente de sociedad.

Puedo verme caminar una vez más en esos salones de la planta baja, pisos de madera que crujen, brea para las zapatillas de punta, grandes espacios forrados de espejos, y una vieja barra como cenefa, donde las bailarinas confían su soporte y evitan el ridículo de caerse. Han pasado ya 5 años y aun me emociono al recordar el 1er día a puntas y lo largo de las horas de enseñanza para festivales y sobre todo de los lentejuelados leotardos.

Pero este relato no solo cuenta a grandes rasgos sobre la antigua academia de danza, la cual recuerdo con nostalgia y cariño, quiero enfocarme en algo más antiguo y desconocido para mí y muchas bailarinas mas. El Pianista.

Un Señor ya avanzado de edad, robusto pero elegante, de sonrisa ausente pero formal, usaba lentes por necesidad a la edad entre otras cosas pero si algo vale toda la pena mencionar de aquel distinguido personaje, era la destreza de sus manos y su pasión al darle forma a la música en el antiguo piano del salón.

El era nuestro Pianista, el titiritero y nosotras sus muñecas, el flautista que hacia bailar y girar a las pequeñas ratoncitas sin perder el compás y al terminar quietecillas como soldaditos de nuevo, solo necesitaba la indicación de la maestra en turno para elegir de su amplio repertorio la canción que necesitaba y con el "Maestro, por favor..." empezaba el concierto.

¿Cuál era su nombre? ¿Cuál era su edad? ¿Tenía familia? ¿Cómo se convirtió prodigio en el arte del piano? ¿Su sueño era estar sentado ahí en el salón o quería una sinfónica? No lo sé, y nunca me había hecho estas preguntas hasta hoy al recordarlo. -Mamá ¿Recuerdas al Sr. del piano de "Ana Rosa"? ¿Tocaba ya el piano cuando ibas a la academia?- pregunté sin esperar un si por respuesta, pero lo tuve, -Bueno mamá, '¿él era el único pianista o habían mas?- , -El era el único...- entonces mi mente imagina a mas de 1 maestra peleándose por él para que llenara de vida sus salones y clases con su música, -Mamá ¿Y cómo le hacían las maestras para dar clases, lo hacían sin música, ellas la tarareaban o se turnaban al Sr. del piano?-, mi mamá me miro con ojos de pistola, deseando que me callara de una buena vez y bajara a la escuela para que ella regresara a dormir cómodamente a su cama , -Bueno Caro recuerda que no estoy tan vieja, las maestras grababan las canciones del maestro en casetes y las reproducían en sus clases, mientras esperaban su turno para que el maestro en persona tocara el piano para ellas- ¡Claro! como pude olvidarlo, casetes, a mi me tocaron ya discos.

Imaginé al pianista triste, al ser reemplazado por nuestra nueva tecnología que suprime la delicia de tocar el piano y escuchar la música saliendo como ruiseñores de él, compás por compás, para reproducirla en frio plástico.

Me fui a la escuela aun pensando en el viejo Sr. imaginándolo que habría sido de él ¿Seguiría con vida? ¿Falleció? ¿Seguiría tocando en la academia si es que no padece de artritis ya? mas de estos pensamientos y suposiciones brotaban de mi cabeza, pero se de lo que estaré siempre segura, el recuerdo del viejo pianista cansado por los años pero de corazón joven y su música inmortalizada siempre en mi memoria.

Reflexiones

Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar.
Descansar, es empezar a morir.

Gregorio Marañón.

Me levanto por la mañana y me doy cuenta de que mi abuelita está a lado mío,y duermer plácidamente y por sus ronquidos yo podía notarlo, -Levántate Caro, ya es tarde-, dijo mamá con la voz apagada, -Pero ¿a dónde vamos?- estaba demasiado aturdida, el día anterior estuve todo el día en el hospital, así es como serian los años siguientes de mi futuro no tan distante. -¿A dónde mas carolina? ¡A la escuela!-, me levante lo más rápido que me permitió el mareo matutino y empecé la tarea rutinaria de arreglarme.

Trate de ser lo más sigilosa y callada para no despertar a mi abuela y una vez lista, pero aun despeinada, baje a tomar el desayuno que mi mamá preparaba como cada mañana. Una vez abajo me acerque a mi mamá para platicar de su noche anterior, normalmente va a probar suerte al Casino, donde últimamente ha tenido bastante, pero antes de poder articular palabras noté que tenía los ojos hinchados y una expresión sin vida, -Mami ¿Qué pasa?¿Estás bien?-, le acaricie el hombro derecho invitándola a contarme, y ella pronuncio mi nombre suavemente y fue directamente a mis brazos, al abrazarla solo alcancé a oír, -Ivonne se murió, delante de mi ayer-, quede en estado de shock. Ivonne, no podía recordar quien era ella por lo que me tomo varios segundos poder hacer memoria a pesar de mi impresión. Ivonne, Ivonne, ¡Claro ya sabía que Ivonne!, le regalo una plancha de cabello a mi mamá a los 2 días de conocerla, tenía el cabello rizado y largo pero al decidir cortárselo en busca de frescura y libertad quedo inutilizada la tarea de su plancha y al conocer a mi madre, de cabello largo, lacio y dorado, del cual se enamoro, se la regaló en gesto amable, -Ay mami, calma, ¿como paso?, ay mami ya no llores-, le di el mejor abrazo que pude, ¡Es tan delgada! mis brazos podían rodearla con facilidad, pero mi temor a asfixiarla me limitaba a seguir presionándola contra mí, -Estaba con ella Caro, estábamos riéndonos... Le dio un infarto, no supe que hacer, todo paso muy rápido- "todo paso muy rápido", así es la vida todo pasa tan rápido que nos quedamos con las ganas de tanto y a veces tan lento que queremos desfallecer al esperar, -Mis amigos se fueron y solo quedamos las mujeres, fui con ella al baño, todo estaba bien, platicábamos de no sé qué, y no podíamos dejar de reírnos, todo estaba bien, pero hubo un momento donde la vi riéndose y se llevo la mano al pecho, justo al corazón y después cayó al suelo, ya no reía mas- pude imaginarla, la mujer que tenía enfrente de mi tan fuerte, decidida, bella, más que bella, totalmente hermosa, de repente se lleno de miedo, dudas, impotencia, -Pensé que estaba jugando, ella es .... era muy bromista, me acerque a ella y repetí su nombre, la llame pero no contestaba, le pedí que ya dejara de jugar que me estaba asustando, cuando caí en cuenta de que no era un juego llame a gritos a los de seguridad, que intentaron revivirla en vano... Murió Caro, murió en mis brazos delante de mí y reíamos antes, recuerdo que la semana pasada fue su cumpleaños y salimos a cenar, ¡la semana pasada!- no me dejaba de abrazar, y yo no dejaba de consolarla, se que le sería difícil olvidar ese momento, pero teníamos que seguir con la vida, le di un beso en la frente, la mire a los ojos y le pedí que se calmara y se distrajera un rato, no sé que tanto caso le haría a mi consejo, pero estaba agradecida por mi consuelo.

La vida, que rápida, instantánea, pasajera es, con tanto colorido en sus sonidos, tantas formas cambiantes y pensar que a veces solemos conformamos en vez de arriesgarnos sin pensar que cada día, minuto y segundo no volverá, nada está escrito, nada es imposible, todo está en nuestra voluntad, en el fuego de nuestro interior que nos mueve a hacer cosas grandes, cosas que maravillen al mundo, voluntad para afrontar cada desafió. Los humanos son hermosos, están, estamos llenos de poder y virtudes, pero igual de defectos los cuales nos hacen diferentes, todo está en la manera de usarlos.

La vida, es una y hay que vivir como si fuese a acabar mañana, tomar las riendas de ella y decidirnos a conquistarla cada día, desde el amanecer hasta el anochecer, se que nos equivocaremos y caeremos pero eso nos ayudara a decidir mas sabiamente, levantarnos pero sobre todo a aprender.

No dejar de vivir sueños e ilusiones, la vida no tiene sentido sin ellos, no parar de amar, amar por deseo y convicción, sin pensar en cuanto te amaran los demás, amar hasta que duela, ya que amar es lo más maravilloso, el sentimiento más puro, más emocionante a veces terrorífico pero vale la pena vivir por el cada momento.

No temerle al llanto, se que puede enfadarte, te hace sentirte débil, vulnerable pero esto no es así, llorar ayuda a desahogarte y no todo lo que se llora es malo. Disfruta de cada momento incluyendo los malos y pesados, nada se gana de manera fácil en esta vida pero todas esas experiencias te harán valorar las buenas, pues todo será fruto tu esfuerzo y perseverancia y te aseguro que no hay nada más placentero que ello.

Lucha como si fueras a vivir siempre y vive como si fueras a morir mañana, no olvides que tu pasado repercute en tu presente y te ayuda a predecir el futuro.

Te amo ¿Sabias? tengo que decírtelo hoy y ahora, en este justo y preciso momento, agradecerte por todo lo bello que me has dado y lo bello que has hecho de mí, no me arrepiento de nada y si mañana sigo viva, te amare más que hoy y viviremos lo mejor de nuestras vidas juntos.
Lo Prometo.


A la memoria de Ivonne....

La Rutina


Creo que tener una rutina es bueno y es malo... Es bueno por que te da orden. Es malo pues por que te vuelves predecible, que mejor ejemplo que el del Dr. Frederick Starks y de como Rumplestiltskin
controla toda su vida, se aprende su rutina y la usa en su contra. No es que quiera alarmarlos, no he recibido la carta «Feliz 17 cumpleaños, Carolina. Bienvenida al primer día de su muerte. » ni nada por el estilo, solo que ha pasado algo que quería contarles por si llega a pasarme algo, algo malo.

Lo que pasa es lo siguiente: Cada vez que salgo a pansear resulta que al final de mi calle sin salida por ahí de 5 a 6 un volcho (o vocho para otras personas) se estaciona a una casa de la de mi Tía, dentro de el esta siempre el mismo señor, escuchando la radio, esperando a la que creo que es su esposa, todo normal. ¡Carolina, eres un ser humano muy paranoico! No, no, esperen, eso es lo normal, lo que pasa casi diario, pero hoy hubo una variante, salí un poco mas temprano a pansear y me tope con el, yo de ida a otra calle y el de regreso a mi calle, a lo habitual esperar a su señora, pero cuando distinguió que esa figura a lo lejos era yo... freno y se estaciono justo enfrente del inicio de la calle, a lado de la casa de mis vecinos desconocidos.

¿Que hice yo? se lo conté a quien mas confianza le tengo, bueno no en ese momento no hice nada, en mi cabeza empezó un dialogo, maso menos así -Dios ¿Por que se paro ahí?, bueno Caro cálmate, seguro conoce a los que viven en esa casa, ¿y qué hago? como que ¿qué haces? seguir caminando burra, sigue con panseando y así seguí, supuse que se iría, que se le paro el coche, que estaba esperando a cruzar (cuando la calle estaba vacía y muerta) yo tenia que ignorar eso y dejar atrás mi audiencia imaginaria.

Después de que panzón terminó con sus necesidades y estaba cansado, decidí que era todo por hoy, además ya se hacia de noche, ya era hora de regresar a casa, camine hasta doblar la esquina, y ¿Por qué no? ahí seguía el, esperando, seguí caminando, prendió el motor, avance mas rápido, acelero, me prepare para todo incluso para gritar, pasó a lado de mi, cruzamos miradas (volteo toda la cabeza para verme) se me heló la sangre y le lance la mejor mirada matadora que pude hacer en ese momento, reduje el paso, siguió su camino.

Decidí que avanzara un poco mas antes de entrar a mi casa, puede que todo esto sea solo un gran mal entendido o de verdad el tenga algo contra mi, pero hay algo, todo, en el que no me agrada en lo mas mínimo, me da miedo, eso se los aseguro, pero ¿acaso no gana el Dr. Starks después de todo?

Ahora saldré de mi casa con mi ipod, panzón y gas pimienta.